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En la iglesia se guardan, junto a una tabla del siglo XVI
dedicada a la Sagrada Familia y San Juanito, del círculo de Juan de Juanes, y
la monumental llave de la iglesia, algunas notables piezas de orfebrería.
Destaca una hermosa cruz procesional gótica, de 1,42 metros de altura y 0,55
de ancho, sobredorada con esmaltes que representan el tema de la Pasión. Aunque
no tiene punzón es una obra salida de un taller levantino, y se data a finales
del siglo XIV o principios del XV. La otra cruz procesional que se conserva en
Linares es una pieza en plata sobredorada, atribuible al platero zaragozano
Lorenzo Martón hacia 1575. Obra, pues, renacentista cuya estructura y
ornamentación es semejante a la de Aliaga, y sus esculturas de bulto son del
mismo molde que las de la cruz Sasal en Huesca.
No obstante, la pieza por la que vale por sí sola la visita a
Linares de Mora es un tríptico de esmalte del siglo XVI. Representa en
su placa central la Crucifixión y en las placas de las portezuelas, la Piedad
en la izquierda y Cristo con la cruz a cuestas ante la Verónica, en la derecha.
El colorido es muy vivo, con verdes y azules brillantísimos y ocres de varios
tonos que, como los otros colores, se matizan y subrayan con coro. Aparece
firmado por Maret, pero es posible que saliera del taller de Nardón Penicaud.
Linares cuenta además con varios edificios destacados, la
mayoría de ellos ubicados en la calle Temprado, en los que se pueden apreciar
la labor de madera y hierro, con grandes vigas de madera para aleros y
balconadas, y con bastantes rejerías y herrajes en las puertas. En general,
las viviendas suelen ser de tres o más plantas, están abiertas a dos calles,
presentando fachada y puerta principal a la calle inferior, y puerta secundaria
en la superior. Esto da lugar a una permanente disimetría en las calles, con un
lateral con fachadas de gran altura, en las que se concentran los principales
vanos y elementos decorativos, y otro de escasa altura y gran sobriedad. La mayor
parte de los edificios civiles privados son de mampostería y muestran la fachada
enlucida y encalada, aunque recientemente se ha comenzado a dejar al descubierto
la piedra, alterando su concepción estética original. También se
conservan algunas construcciones públicas de interés, como las dos fuentes sitas
junto al portal de Abajo, una de ellas con abrevadero y la otra inserta en el
interior del lavadero. Ambas datan de 1713 según la inscripción. Habría que
mencionar también el puente del barrio del Loreto, de factura medieval.
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